Diciembre 29/ 2011.
Hoy, mientras caminaba, me encontré a un vendedor de esos hippies, medio mugrosos, pero que parecen los más felices del universo. Pensé entonces, que tal vez la clave para ser feliz, está en no bañarse y recorrer el mundo vendiendo pulseritas, collares, anillos y demás...
Volví a pensar en aquel sueño que teníamos, que coincide un poco con esta vaga idea de no bañarse: "la vida simple".
Era Chileno, me gustó su acento, (a mí, realmente me gustan todos los acentos) otras personas lo detuvieron para ver lo que vendía y pues, decidí pararme yo también a ver. Me gustaron unas como plaquitas con algún símbolo extraño y le pregunté sobre el significado, repetí el procedimiento de agarrar algo y preguntar (lo que quería era escucharlo hablar, ja!) de pronto tomé una y me dijo: "esa es una tabla de surf (recuerdos, recuerdos) representa el amor, y los espirales son los ojos y nariz... porque siempre metemos las narices donde no y también podemos ver las cosas de muchas maneras, para darles otros significados..."
Me gustó su historia, así que compré esa plaquita y haciendo caso al significado de mi nueva adquisición, decidí que aquella tabla de surf, sería mi pase directo al destino que siempre he querido pisar.
Me regaló un lazo, para amarrarla a mi muñeca, dijo que el lazo me daría unas seis vueltas, (lo dijo muy convencido) yo necesitaba -con urgencia- creer en algo, así que le creí. Me dio exactamente las seis vueltas...
tal vez, necesite darte seis vueltas, antes de "amarrarte para siempre a mi vida, la pregunta es... ¿en qué número de vuelta voy?...

